viernes, 21 de diciembre de 2012

Por si acaso el tinglao acaba


Voy a aprovechar para dejar claras mis intenciones, no vaya a ser que me coja desprevenido el día del fin del mundo maya y vaya a parar mi alma a algún aburrido paraíso,  católico-derechista.
Como no creo en dios, y menos, que  la justicia divina este limpia y no forme parte de cualquier caso Gürtel estelar (todos sabemos que dios… is the Money), y no vaya a ser que con esto de los recortes se traspase el limbo, por que… lo que es el infierno, este ya nos lo tiene reservado la derecha a los trabajadores aquí, en la misma tierra; me niego a estar junto a los que están asolando el mundo por una tendencia político-económica voraz que hace primar el valor del dinero ignorando a las personas. Un movimiento que allá donde se instala instaura la injusticia, desdibuja las democracias y arrasa con derechos y libertades ciudadanas en la búsqueda insaciable del beneficio económico de unos pocos. Me refiero al neoliberalismo, cuyo brazo político en España es el Partido Popular, y su tocinismo ideológico propio de épocas pasadas.


Reitero que quisiera estar muy lejos de todos los “genoveses” y sus asesores tardo-franquistas, de todos los” botines” de este mundo, de los “roucovarelas”, de los caciques de pueblo y sus “escopetas nacionales”, de los “repeinaos” de ciudad y sus banderitas de españa, de los “patriotas” evasores de capitales, de los “reyesbobones” y su corte de apellidos compuestos, de los “gallardones” que dejan mas bien decapitada que ciega a la justicia, y voy a parar… que a este paso se me va a acabar el mundo de verdad. 
Sin ánimo de vivir por encima de mis posibilidades espirituales, quisiera ir allá donde se garantice que:
Toda persona por el hecho de nacer tenga garantizada una renta básica (o similar) que asegure sus necesidades esenciales (vivienda, comida etc.).
Que no haya ni dios, ni amo y que el individuo responda ante si y ante la sociedad. La religión y la espiritualidad sea una opción personal y libre, sin imposiciones.
Donde el amor sea libre y las relaciones humanas sean  voluntarias, sin intermediarios y restricciones sexuales.
La tierra ha de ser para el que la trabaja y la que no se trabaje sea comunal, con derecho de disfrute y obligación para su  conservación.
Que cualquier cosa de bien común como la sanidad el patrimonio artístico, natural etc.,  sea público y de todos.
Donde los trabajadores sean los propietarios de los medios de producción y dueños del fruto de su trabajo.
Que se valore otras formas de intercambio y no exista el dinero tal y como lo concebimos.
Donde justicia y ética sean la medida en todos los aspectos de la convivencia humana.
La cultura, saber e información sean patrimonio de la humanidad, libre y gratuita y un habito al uso (que no existan alcaldes y diputados que no hayan leído un libro en su vida)

Bueno, como la lista seria interminable y se nos agota el tiempo, me despido de la gente que quiero y tan solo deciros que os jodan, rezad para que lo que venga sea mejor, y si no…id pensando en la REVOLUCION, pues como va dicho, el infierno del capitalismo depredador seguirá en la tierra.